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Más datos sobre la época del Caucho y Arana

En comunidad_educativa_loretana@gruposyahoo.com , Fernando Montalván escribió: > > Felicitaciones por el afán investigador, y gracias sólo gracias por la referencia. > Cuán actual se vuelve tu nota, apreciado Juan, en momentos en que está en la palestra el maltrato a la congresista Supa. > De tu nota hay que extraer el drama que significó para nuestros paisanos indigenas el genocidio que se cometió con ellos. Tal vez muchos de nosotros no existiéramos, porque no es extraño que descendiéramos de aquellos que fueran diezmados, o de los supervivientes, como que yo, que estoy seguro de que mi indianidad se pierde en la noche de los tiempos. > Aleccionador además es ver el descaro del genocida del Putumayo, que con tremendo poder económico pudo sortear los juicios legales, más no el de la historia. > Qué bueno que en la lista se compartan tantos afanes enriquecedores, que ojalá sean tanto como los reivindicadores. > Buen fin de semana, > Fernando Montalvá...

El Sueño del Celta, el nuevo “Libro Azul”

Cuando la versión final del Informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación fue publicada, en el 2003, reconocidos representantes de ciertos sectores políticos, eclesiásticos, militares y policiales reaccionaron furibundamente por los hechos, conclusiones y recomendaciones que allí se consignaban. En dicho informe se describen con detalle innumerables acciones perpetradas por los grupos terroristas y también por algunos miembros de las fuerzas armadas que atentaban contra los derechos humanos. También se encontraba cierta responsabilidad en la sociedad civil en general por mantenerse al margen como si lo que se vivía en el conflicto interno no fuera un asunto de su incumbencia. Como era de esperar partidos políticos y otros actores sociales trataron de negarlo, desprestigiarlo y desvalorizarlo frente a la opinión pública. Me imagino que algo similar se vivió entre 1909 y 1912 cuando salieron a la luz pública las denuncias primero de Benjamín Saldaña Roca en el semanario La Fel...

Escuela a contracorriente

En verdad, ejercer la docencia en algunos momentos se vuelve una tarea de proporciones gigantescas y casi imposible de afrontar con algo de éxito. Es más fácil elevar los niveles de comprensión lectora de los estudiantes, pese a los muchos años sin poder superar los bajísimos índices que obtienen los estudiantes en las mediciones educativas nacionales, que dar vida en forma deliberada, a lo que sería una temprana revolución de voluntades tras una idea de convivencia fraterna, solidaria, de amplio deseo de realización personal y comunitaria. Configurar una micro sociedad de estas características en la escuela es extremadamente difícil, pues significa hacer posible un mundo social artificial, que funciona bajo nuevas reglas de juego, lo cual es algo humanamente complicado, siendo el hombre por naturaleza conflictivo, un producto de sus circunstancias, con cargas y motivaciones morales tan diferentes como contrapuestas. La misma lucha individual y social que se libra en las demás esferas ...

La genialidad y belleza como parámetro de buen gobierno

Una noble producción académica, artística y literaria evidencia el grado de aspiración y esfuerzo de una sociedad en su propósito de vivir la vida con algo de dignidad. La realidad social y natural demanda de soluciones nuevas, geniales y sostenibles, antes que respuestas que a la larga amenazan no sólo con extender un problema, sino que ponen en riesgo la vida misma. En este sentido, el perfeccionamiento de la acción es más que un vano oficio, es la búsqueda por resolver los problemas humanos principalmente los ligados a la salud, educación, economía y convivencia. Desafortunadamente, lo producido hasta la fecha en la región en los ámbitos mencionados es insuficiente como para marcar el devenir de la historia regional y enrumbarla en forma clara por la senda de un desarrollo verdadero. Hay investigadores destacados al igual que artistas y literatos en una mínima proporción, forjados por sus propias iniciativas particulares, antes que por efecto de una deliberada política oficial. Noso...

La campaña electoral adolece de propuestas técnicas

A veces la vida debe vivirse con cierto aire festivo, como lo festejara aquella extraordinaria cantante caribeña, Celia Cruz, en su recordada melodía “la vida es un carnaval”. ¿A quién no le agrada el humor? A todos nos gusta, qué duda cabe. Pero, como todo en extremo, la exageración de lo gracioso termina cansando cuando no se convierte en un verdadero fastidio. Quizás no coincida con la opinión de muchos electores, pero a estas alturas de la campaña electoral, en forma insólita, nadie sabe dónde están los planes de gobierno de las ofertas partidarias. En todo caso, la pregunta del millón es dónde los encontramos en versión completa. Realmente, ya es tiempo de encontrarnos con una propuesta regional, provincial o distrital que sea audaz, creativa, sesuda, orgánica y viable, que sugiera, en el mediano plazo, algún cambio cualitativo en lo social, económico y espiritual de la vida de la población. Lo que sí es evidente en nuestro entorno más inmediato, una enorme cantidad de ruido y col...

Un sol para la campaña electoral

El problema de cómo obtener los recursos económicos para solventar los gastos de una campaña política me imagino que provoca más de un dolor de cabeza a los políticos, especialmente, a aquellos honestos y valiosamente ingenuos que se atreven a competir en una contienda electoral. Los más curtidos, o mejor dicho, los que mayoritariamente pertenecen al gremio partidario, no cargan con este problema, pues, se valen de todos los medios para agenciarse de fondos económicos, incluyendo, por cierto, aquellos de orígenes ilícitos. No menos reprochable es la actitud de numerosos “empresarios” que “invierten” en un candidato, previo compromiso bajo la mesa, para recuperar con creces como ganador preestablecido en los concursos públicos que posteriormente se implementan. Otros, no menos vivos, utilizan con descaro fondos del Estado para financiar su campaña. Lo cierto es que hay una necesidad puntual de contar con dinero disponible para pagar los afiches, la propaganda electoral, solventar viaje...

La mujer perfecta (cuento)

Carlos caminaba a paso firme por la acera de la plaza, sonrisa en los labios y tarareando una suave melodía, cuando observó a un compañero suyo, algo meditabundo, sentado en la banca ubicada en la esquina de la floreada y bullanguera plaza del pueblo. En ese instante nada hacía presagiar que este encuentro iba a tener una impensada pero feliz consecuencia que cambiará la vida de uno, como también el preludio de un final poco auspicioso para el otro. Desde que se fijó en él le vino la idea de saludarle. Ni corto ni perezoso, en cuanto estuvo a la distancia propicia dijo con algo de efusividad a la vez que le estrechaba la mano ¿qué tal compadre, cómo te encuentras? Aquí hermano algo preocupado, se escuchó. ¿Qué sucede? le repreguntó Carlos bajando el tono de la voz al notar el semblante desencajado de su oyente. Esteban se quedó en absoluto silencio por unos segundos, respiró hondo y mirando fijamente a los ojos de su interlocutor, sin poder contener la fuerza interior que le obligaba a...