jueves, 29 de enero de 2009

El Ministerio de Educación una vez más…

Como todos los años un equipo docente del Colegio Nacional Iquitos, acostumbrado a combinar las vacaciones con reuniones de planificación pedagógica, venía efectuando sus encuentros y deliberaciones para afinar la propuesta de trabajo del curso de investigación escolar en el presente año.
Para sorpresa nuestra, a la reunión programada para el día martes 27 de enero sólo aparecieron dos de los profesores y por tanto no hubo otra medida más que suspenderla, para otra ocasión. La causa de semejante abandono es nada menos que la publicación del acta que firmaron los directores regionales, de UGEs y el Ministerio de Educación (MED) del 23 de enero, que incluye la aplicación de una prueba de conocimiento para asignar los nuevos contratos docentes, prevista para el día 15 de febrero de 2009.
Casi todos los maestros del curso taller de investigación escolar son contratados, quienes al conocer el mecanismo asumido por las autoridades correspondientes reaccionaron en forma inmediata con evidente confusión. Esto es comprensible si tenemos en cuenta que la misma medida produjo una gran inestabilidad laboral y psicológica en el 2008. Me imagino que varios de mis colegas se habrán dado cuenta de que es probable que en este año ya no trabajen en la misma institución, por lo que ya no encuentran sentido continuar con el trabajo programado.
Me pregunto ¿por qué razón las direcciones regionales han asumido una estrategia que, por lo menos en Loreto, fracasó el año pasado? Si la alta dirección del Ministerio de Educación no pudo encargarse del examen con toda la logística que tiene ¿cómo es que las direcciones regionales asumen ese compromiso para realizarlo en tan poco tiempo? Suponemos que ante las enormes fallas logísticas y técnicas de la elaboración y aplicación de la prueba en el 2008, el Ministerio de Educación no se atrevió a asumir nuevamente dicha tarea. Por no saber qué hacer el MED pidió apoyo al nuevo Consejo Nacional de Educación al cual luego dejaron de lado. ¿Por qué no delegó la responsabilidad a las regiones a su debido tiempo? Tantos meses perdidos por gusto. Desde luego que las regiones hubieran tomado todas las previsiones correspondientes. Pero ahora en menos de 20 días ¿se podrá hacer acaso un proceso serio y transparente? Se sabe que en algunas regiones la prueba tomada en el 2008 fue vilmente negociada con antelación. En esta ocasión ¿se evitará que las mafias hagan de la suya?
Verdaderamente no encontramos ningún sentido a las acciones que se toman en el sector educación. Realmente cansa tocar estos temas. Uno quisiera escribir los aciertos del sistema, pero cada año nos encontramos con los mismos e indignantes vicios que ya nos convierten en narradores permanentes de las malas costumbres.
La experiencia de la aplicación de la prueba única y cancelatoria del 2008 fue devastadora para los docentes y para las instituciones educativas. Las instituciones educativas más serias perdieron personal que venía formando durante años. Por otro lado, con un sistema que sólo tiene en cuenta un examen cognoscitivo y deja de lado el currículo profesional y la entrevista personal, a las instituciones educativas serias no les queda otro camino que rogar para que el que viene a ocupar una plaza libre pueda insertarse en forma adecuada a la dinámica propia de la institución.
Al final, son las instituciones educativas las que tienen que adecuarse a medidas tan peregrinas como absurdas. Las acciones que se implementan deben responder a la necesidad de fortalecimiento de las escuelas y no al revés. Si no se pueda garantizar esto, es mejor no hacer nada, pues la problemática educativa puede profundizarse en vez de solucionarse. La medicina termina siendo peor que la enfermedad.
Anteriormente, la evaluación que realizaba el Consejo Educativo Institucional (CONEI), permitía un tránsito no traumático que permitía cierta estabilidad en las instituciones educativas. Talvez sea tiempo de retomar el camino de la sensatez.

miércoles, 21 de enero de 2009

La ridiculez en su plenitud: botadero municipal junto a una reserva natural

El improvisado y dañino botadero municipal sigue desafiando al poder judicial, las organizaciones ambientales, a la población iquiteña y, en general, al sentido común. Sus defensores, alcalde de Maynas, su gerente municipal y el dueño del terreno que sirve de basurero.
Ante las sucesivas victorias judiciales de los demandantes – varias instituciones ambientales y personas naturales –, los funcionarios de la comuna de Maynas, que tienen el deber de atender a la población y propender a su sano desarrollo, están haciendo todo lo que su efímero poder les permite para desacreditar las denuncias y de librar una batalla mediática para que el negocio de fondo sea un éxito.
No existe ningún mérito en haber trasladado el basurero de la ciudad a otro lugar más lejano. Ni tan distante, pues está a unos metros del poblado de 13 de febrero, en el kilómetro 32 de la carretera Iquitos – Nauta y nada menos que al borde de la Reserva Nacional Alpahuayo Mishana y, lamentablemente, colinda con las aguas del río Nanay que sirve de fuente única y principal de agua potable de la ciudad.
Quisiera entender qué puede hacer que una autoridad consciente de su responsabilidad frente a la ciudadanía, tome una decisión como está. ¿Acaso, las autoridades no están conscientes de que las decisiones que toman deben ser las mejores para resolver los problemas sociales de la población?
Buscar respuestas por esta línea de preguntas me parece que es una pérdida de tiempo, pues, los hechos demuestran que muchas autoridades (salvando las raras excepciones) no gobiernan para el bienestar de su población sino para sí mismos. Estas gentes no gobiernan sino saquean de la manera más descarada e impune frente a la pasividad de tantos.
Me imagino que estas personas una vez asidos del poder político, empiezan a organizarse de tal forma que guardan todos los detalles para sacar provecho de la ocasión. La pregunta clave para ellos es cómo sacamos el máximo provecho del dinero público. Esto explica porqué tantas veces se enfrascan en acciones tan inverosímiles como atrevidas que superan todo nivel de comprensión.
Hay argumentos de sobra para entender que el quiere hacer las cosas bien lo hace de veras, no importa cuánto cueste. Se hacen cosas realmente increíbles y de impacto nulo para el progreso social si detrás hay ganancias o en el mejor de los casos por puro capricho de la autoridad. Cito nada más que un emblemático ejemplo: el monumental estadio de fútbol de Iquitos. Su costo hubiera cubierto varios rellenos sanitarios y hubiera beneficiado a toda la población loretana.
No se necesita mayor esfuerzo para comprender que detrás del basurero más que razones técnicas hay un descarado interés económico. Ganarse la vida con empresarialmente no es ningún delito. Al que le guste el mundo de los negocios bienvenido a esta región, pero no a costa del bienestar social. Empecinarse en mantener el basurero municipal en el mismo lugar y por lo tanto de no buscar alternativas sostenibles para uno de los problemas públicos más álgidos de todas las ciudades, pone en evidencia el ridículo papel que asumen algunas autoridades.
Hubo una vez un rey que le gustaba ufanarse de su poder y belleza que un sastre atrevido le ofreció hacer un traje tan fino y costoso que solamente podía ver la gente inteligente. Una vez terminado el traje le llevo al monarca en una caja especial. El monarca no lo vio y para no quedar como poco inteligente no dijo nada. Dejó que lo pusiera y luego fue a dar un paseo. Todo el mundo no veía el traje, pero como no querían quedar como tontos solo atinaban a decir, ¡qué bien se ve el rey! Pero por ahí pasaba un niño y al mirarlo le dijo: ¡el rey anda calato! En ese instante el rey se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y avergonzado se metió en su palacio.
No será tiempo de expresar categóricamente que queremos personas con reconocidas competencias en los cargos públicos. ¿Cometer grandes equívocos en la política y no querer salir de ellos es como andar también desnudo o dicho de otro modo con el trasero descubierto?

lunes, 19 de enero de 2009

Una ruta para mejorar la educación regional

Hasta donde sabemos, existe un marco legal que transfiere la gestión de la educación a los gobiernos regionales. Por lo tanto, el Gobierno Regional de Loreto tiene poder suficiente como para administrar en forma adecuada nuestro subsistema regional de educación.
Sin hacer esfuerzo alguno, sabemos en este tema los dos últimos gobiernos regionales, incluyendo el período que está a medio recorrer, de ningún modo han asumido dicha tarea. Lo cual no es poco, si tenemos en cuenta que la educación es el medio para hacer sostenible cualquier esfuerzo de desarrollo. Cualquier cosa fuera de un plan integral de cambio no es más que desperdiciar el exiguo presupuesto regional en cosas aisladas sin objetivos precisos.
El 2009 se presta para no continuar esta historia tan deprimente. Si bien es cierto, que el Gobierno Nacional cumple una función clave que, lamentablemente siempre abandona, los gobiernos regionales pueden desempeñar, si quisieran, un rol fundamental para atender una de las áreas sociales de alta trascendencia en la vida de los pueblos.
Para echar a andar la tarea de mejorar nuestra educación regional, convirtiéndola en un sistema habilitador de competencias básicas para que los futuros ciudadanos loretanos tengan la garantía de alcanzar su máxima realización personal, se requiere de una movilización social y estatal. De hacer más de lo mismo, estaremos a fines del 2009 y los próximos años siguientes, constatando nuevamente la pérdida de una valiosa oportunidad de ganar a la miseria en la que vive sometida gran parte de la población regional.
Sería saludable exigir a las autoridades regionales y la sociedad civil en general se pongan la camiseta de la justicia y asuman con entereza el inicio de un proceso de transformación de la educación en Loreto.
Aquí presento unas líneas como posible ruta y simple punto de partida, que podría ayudar a avanzar en estos primeros meses del año:
Primero, armar una comisión de notables y/o activar COPARE representativo que permita convocar a los diferentes actores sociales, instituciones del Estado, maestros, para elaborar un plan estratégico de mejoramiento de la calidad educativa.
Segundo, siendo tarea de la comisión, identificar las estrategias a seguir, llámese, preparación docente, medición de la calidad, monitoreo, etc., cada cual con su respectivo presupuesto. Implica plantear los indicadores de calidad que queremos alcanzar.
Tercero, con la participación de todos los actores involucrados en la tarea educativa, priorizar los aspectos por donde empezar a andar.
Cuarto, manos a la obra.
Tanto para la carrera de igualar oportunidades de realización, como para alcanzar niveles de desarrollo humano elevados, se requiere de soporte humano adecuado que solamente la educación puede solventar. Si Loreto como sociedad aspira a elevar sus niveles de vida, dotándola de ciencia, tecnología y arte, tendrá que nivelar a aquellos ciudadanos que no cuentan con los recursos mínimos para integrarse a ello.
Es imposible que esto no interese a la mayoría. A los que tienen recursos – bien por ellos – debemos preguntarles para que los tienen. ¿Para seguir acumulándolos sin más? Que pensamiento más reducido. En cuanto a esa población históricamente postergada habrá que preguntarles si están felices en las condiciones en que viven.
Pensar que podemos avanzar de manera conjunta en un proyecto de desarrollo en el que todos formamos parte y donde todos encontramos nuestro medio de realización es algo que puede dotar de sentido la actuación de cada quien.

lunes, 5 de enero de 2009

A las autoridades no les interesa la problemática educativa

Cuando nos preguntamos qué han hecho las autoridades nacionales y regionales en particular para mejorar la educación en el 2008, encontramos el mismo acontecer de siempre, pues fuera del discurso que nos tienen acostumbrados, en la práctica la educación formal se debate en un brutal abandono. La lamentable realidad educativa nacional no se ha movido ni una pizca. Ostentamos los mismos niveles de aprendizaje desde hace años, mismos presupuestos económicos (inclusive cada vez menos), mismos exabruptos que dan ganas o de reír o de llorar. ¿Capacitaciones? Se vienen haciendo desde el 98 y los resultados en los aprendizajes de los estudiantes son iguales o peores. Las mal llamadas “capacitaciones docentes” se ejecutan para el informe administrativo y desaparecen sin dejar rastro. ¿Evaluaciones magisteriales? Fueron inútiles, pues todos los maestros evaluados, más allá de los resultados, siguen laborando en las mismas o en otras instituciones educativas. No hay ninguna evidencia que haya servido para algo. La municipalización de la educación sólo tendrá sentido si los municipios que están en el Plan Piloto aprovechan su autonomía política y administrativa para intervenir al margen del Ministerio de Educación, lo más rescatable de la propuesta.
Por otro lado, pese a que el Gobierno ha asumido en forma oficial el Proyecto Educativo Nacional (PEN), en la práctica éste no cuenta para nada. Es un proyecto sin presupuesto. Después de todo el esfuerzo desplegado por el anterior Consejo Nacional de Educación para contar con un PEN que supere la falta de políticas educativas de mediano y largo plazo, corre el riesgo de que se devalúe y quede en el olvido.
En el ámbito regional la cosa anda igual o peor que en el nacional. No existe ninguna señal que nos haga creer, por decir lo menos, que a la gestión de turno le interesa la educación. La educación en frontera y el medio rural siguen en su dinámica precaria y obteniendo los peores índices de calidad educativa. Existe un elevado índice de ausentismo docente en algunas zonas rurales de Maynas, situación que las autoridades del sector tienen amplio conocimiento. Por ejemplo, en el caserío 15 de Abril desde hace seis años aguanta a un profesor nombrado que a penas asiste a la escuela. Este año ya fue el acabose: solamente asistió 18 días. Antonio Cruz, un venerable anciano dirigente del pueblo, ha denunciado el hecho reiteradas veces ante la Dirección Regional de Educación sin respuesta alguna. Pese al parkinson que padece y a la avanzada edad que tiene se las arregla para insistir en sus demandas. Con fragilidad y a paso lento va en busca de alguien que le ayude a solucionar el grave problema que padece su comunidad. ¿Habrá alguna autoridad que reaccione frente al problema? ¿Qué futuro les espera a los niños y niñas de 15 de abril? Lo que sí interesa, al parecer, es dar contratos a docentes con apariencia de agradecimiento político a diestra y siniestra.
Elegimos autoridades cada temporada para que atiendan los requerimientos del desarrollo de la población y para corregir las dificultades que surgen en ese caminar. Si las autoridades no cumplen con esta noble tarea simplemente ¡están demás! Pese a todo, estas autoridades estarán luego intentando reelegirse y se agarrarán de cualquier cosa para justificar porqué no hicieron nada y para intentar convencer que esta vez sí lo harán.
La educación puede ampliar nuestros horizontes mentales para ver el mundo con cierta objetividad y diversidad. Puede habilitarnos para transformar nuestro mundo sin llevarlo al abismo en que ahora se encuentra. Permite superar nuestras limitaciones personales. Ayuda a encontrar soluciones creativas a los viejos problemas de siempre. La educación hace que las personas sean verdaderos artífices de su bienestar. Una buena educación aporta mejores criterios a la gente para elegir a sus gobernantes. Una población mejor educada, sin duda, jamás hubiera elegido a muchos de los políticos que han pasado y quizás sigan pasando por el poder político. Es comprensible entonces, porqué llegue quien llegue al poder de mejora educativa no ofrezca si no medidas rimbombantes que a la postre no tienen ningún impacto en la realidad.
Entender qué es educación supone darle la prioridad que se merece, darle las condiciones que necesita tanto materiales como técnicas. Se requiere implementar bibliotecas respetables en cada una de las escuelas. Implica organizar el estudio en torno a la investigación y a la producción del conocimiento. Significa garantizar una gama de cuadros técnicos para que se encarguen de impulsarla. Se necesita de una gran movilización social que la soporte. Implica ponernos de acuerdo y entender que mejorando las escuelas ganamos todos.
Definitivamente, apostar por la educación no tiene pierde. Destinar los recursos necesarios y establecer los consensos y obligaciones gubernamentales y civiles como lo hicieron algunos países asiáticos permite desarrollarnos en forma integral y sostenida. Pero para ello se requiere de líderes que puedan convocar y convencer a cada uno de los actores involucrados cargar con el empeño. Lamentablemente, por ahora, este tipo de liderazgo no aparece en el panorama político regional y nacional.
La historia cuenta que Diógenes de Sínope andaba a plena luz del día con una lámpara buscando un “hombre honesto”. Tal vez habrá que actuar del mismo modo y ponernos a buscar con un faro de mil watts qué autoridades entienden en forma prístina el papel que les corresponde jugar en la sociedad y qué importancia deben dar a la educación.