El despertar del aprender
José Manuyama Ahuite Facilitar el aprendizaje vaya que es una tarea de objetivo escurridizo. Agoniza en cierto modo en todos los escenarios educativos, evocando el término de agonía en su acepción etimológica de “lucha”. Hay una “agonía del aprendizaje” en el sentido de que se aprende a pesar de muchas cosas en contra. No toda enseñanza termina en aprendizaje, y muchas veces, éste se concretiza a espaldas de la enseñanza tradicional. El aprendizaje, en general, se ve obstaculizado por la propia maraña curricular y los bloqueos mentales originados por todo tipo de condicionamientos y prejuicios del contexto social y material. El avance rápido del temario, por ejemplo, o por los mensajes de tipo denigratorio que se emite desde los hogares respecto de las capacidades cognitivas de sus pequeños hijos. Todos coinciden en el discurso en la importancia de la educación, pero en la práctica cada uno pone más trabas que ayuda. Llenar por completo un cuaderno no es aprender. Asistir ...